Mientras la dirigencia monitorea el estado físico de la joya ecuatoriana, el cuerpo técnico define los pasos a seguir para blindar el futuro del juvenil Subiabre ante el interés europeo.

La actualidad de River Plate se divide hoy entre la enfermería y el mercado de pases. La mayor preocupación del cuerpo técnico radica en la condición física de Kendry Páez, quien arrastra una sobrecarga muscular tras su última participación internacional. El volante ofensivo, que es pieza clave en la planificación táctica para la segunda mitad del año, será sometido a estudios preventivos para evitar una lesión de mayor gravedad que lo margine de los próximos compromisos oficiales.

En paralelo, la directiva encabezada por Jorge Brito trabaja en la protección de su patrimonio juvenil. Ian Subiabre, una de las grandes promesas de las inferiores millonarias, ha despertado el interés de varios clubes del Viejo Continente. Ante esta situación, River busca extender su vínculo contractual y elevar su cláusula de rescisión, asegurando que el futbolista continúe su proceso de maduración bajo las órdenes de Eduardo Coudet antes de dar el salto al exterior.

Estas novedades se producen en una semana de definiciones, donde el club también ajusta detalles logísticos para afrontar la triple competencia. La prioridad es mantener un plantel equilibrado y con variantes, por lo que la recuperación de Páez y la continuidad de Subiabre se consideran vitales para sostener la competitividad tanto en el plano local como en el certamen continental que se avecina.

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